Sexta etapa: Recuperar la tenacidad
Siempre parece imposible hasta que se consigue.
- Nelson Mandela
Los tenaces son maestros en el arte de rendirse. El estrés, el caos, la desesperación… lo soportan todo. Si no, se rinden un poco más, hasta que el dolor y la presión los forjan y los elevan a un estado superior. Los tenaces saben, por encima de todo, que pueden ampliar su capacidad para contener más.
Los ingredientes de la tenacidad son la presencia, la fe y el coraje. Una persona necesita permanecer consciente en los momentos tensos y confiar en su capacidad para evolucionar a través del desafío. De lo contrario, se ve fácilmente abrumada por situaciones estresantes, a las que puede responder de las siguientes maneras:
- Disociación: la persona «no está del todo presente». Tiene dificultades para mantenerse concentrada, es lenta para responder a la presión o piensa demasiado como forma de distraerse de los sentimientos incómodos.
- Ceder el control: la persona busca en los demás soluciones o que tomen la iniciativa. No puede concebir ser quien asuma la responsabilidad, ya que solo pensarlo le llena de pánico.
- Comportamiento errático: la intensidad se eleva por todo el cuerpo y queda atrapada en la cabeza, mientras que los músculos se tensan. La persona pierde el acceso a su intuición y se vuelve reactiva, y comienza a balbucear y a actuar de forma agresiva. Con el corazón cerrado, la inteligencia emocional es inaccesible. Todo es mente.
Lo anterior son mecan...