¿Puede un narcisista convertirse en empático?

Explorando la capacidad de adaptación del narcisista

Escrito por JH Simon

¿Puede un narcisista convertirse en empático?

El narcisismo surge en la primera infancia debido a una madre que está demasiado distraída para ver al niño y reflejar su yo verdadero. Como resultado, el narcisismo se encuentra en el núcleo de una persona.

Una persona empática, también conocida como persona altamente sensible, es alguien que desarrolla un estilo de apego dependiente. La persona empática presta mucha atención a sus seres queridos e intenta anticipar sus reacciones. La persona empática abandona sus propias necesidades y vive vicariamente a través de los demás. La más mínima reacción, tanto negativa como positiva, tiene un impacto inmenso en la persona empática. La desaprobación la aplasta, la aprobación la llena de esperanza y euforia.

Este estilo de apego dependiente se desarrolla a lo largo de la vida de una persona y existe en la superficie de su personalidad. Es un comportamiento adaptativo que se utiliza para crear una sensación de seguridad y evitar el abandono a través de la necesidad y la anticipación de las emociones de los demás.

En algunos casos, un empático tiene un núcleo narcisista encubierto. Es decir, su narcisismo permanece latente bajo su dependencia y rara vez sale a la luz. Un empático con un núcleo narcisista encubierto ansía la adulación y es propenso al ciclo idealizar-devaluar-descartar. Sin embargo, su necesidad y apego a los demás los mantiene en relaciones en una posición de sumisión.

Con el tiempo, el empático con un núcleo narcisista encubierto puede frustrarse y enfadarse con las personas de su vida que lo utilizan y manipulan. En muchos casos, este tipo de empático atrae a narcisistas y psicópatas, que lo dejan con un sabor amargo en la boca.

Su respuesta a esto es pasar al otro extremo del espectro. Es decir, en lugar de ser dependientes y necesitados, se vuelven evitativos y autosuficientes. Dejan de buscar la aprobación de los demás y ganan su propia agencia.

A medida que su dependencia se desvanece, su núcleo narcisista finalmente tiene espacio para salir a la superficie. Se vuelven más seguros de sí mismos y experimentan con ser el centro de atención. Años de resentimiento actúan como combustible para la transformación de su personalidad. Con el tiempo, el empático sensible se vuelve más frío y calculador. Cierran su sistema emocional y establecen límites más fuertes. La semilla de su narcisismo comienza a crecer con los años, y cuando lo hace, no hay vuelta atrás.

Para un narcisista que nunca ha desarrollado sensibilidad ni dependencia, que ha crecido en un entorno frío que le ha obligado a ser evitativo desde el principio, no hay camino hacia la empatía. Una vez que el narcisismo florece, es muy difícil deshacerlo.


Compartir:
Comparte este artículo a través de Whatsapp Comparte este artículo por correo electrónico Comparte este artículo en Facebook Comparte este artículo en Twitter Comparte este artículo en Pinterest Comparte este artículo en LinkedIn

Leer los libros

Profundizar

Navegar