Práctica 4: Atreverse a brillar
Asegúrate de poner los pies en el lugar correcto y luego mantente firme.
— Abraham Lincoln
Al igual que ocurre con una cepa de gripe, podemos protegernos de ser víctimas de un narcisista si nos vacunamos. Sí, para ser más inmunes al narcisismo patológico de otros, debemos «inyectarnos» narcisismo aprendiendo a imponernos de forma saludable.
En primer lugar, no te preocupes; no hay agujas de por medio. En segundo lugar, no temas desarrollar un trastorno narcisista de la personalidad. Eres diferente biológicamente. Has sido bendecido con la capacidad de sentir vergüenza y culpa. Si estas emociones se insertaran como un chip en nuestro cerebro, los narcisistas tendrían un espacio vacío. Así que, hagas lo que hagas, nunca llegarás a ser un narcisista en toda regla. Mientras estés en contacto con esas emociones, seguirás teniendo los pies en la tierra. Recuerda que el narcisismo exi...